| Las muertes en accidente laboral en Euskadi
crecen un 72% hasta mayo |
Suman 31 fallecimientos, que van
acompañados de un fuerte aumento de la siniestralidad tras tres
años de caída
La siniestralidad laboral en el País Vasco ha invertido su tendencia
descendente de los últimos años. El número de muertes
aumentó un 72% entre enero y mayo al registrarse 31 fallecidos, frente a
los 18 que se registraron en el mismo periodo del pasado ejercicio,
según datos del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral (Osalan).
Ese espectacular incremento no puede ser atribuido a causas meramente
coyunturales, ya que va acompañado de un incremento generalizado de los
accidentes 'con baja', que aumentaron el 16,8% después de tres
ejercicios consecutivos de caída.
Los planes puestos en marcha por el Gobierno vasco, a través del Osalan,
habían generado fundadas esperanzas de que la sangría humana y
económica que constituyen para la sociedad estos siniestros podía
estar entrando en vías de solución. Los controles en todas las
empresas de la construcción y las actuaciones en prevención de
riesgos en otros miles de compañías estaban dando frutos y
habían permitido pasar de los 25.497 accidentes con baja de los cinco
primeros meses de 2001 a los 19.970 del mismo periodo de 2004, con retrocesos
continuos, pese al notable ascenso de la población ocupada.
Sin embargo, el repunte hasta los 23.327 accidentes entre enero y mayo del
presente año ha pillado por sorpresa al Ejecutivo, los empresarios y los
sindicatos. El único dato positivo que cabe encontrar en las datos de
Osalan es el de los siniestros que no requieren baja laboral, que se han
reducido en un 43% -desde 30.224 a 17.145-, aunque esta fuerte bajada es
atribuida por centrales como CC OO de Euskadi al hecho de que cada vez se
oculta más este tipo de incidentes leves para evitar problemas con la
Administración.
Tendencia generalizada
El incremento de los accidentes mortales no es fruto del azar o de la mala
suerte, como ha sucedido algunos años en el que unos pocos siniestros
con varias víctimas han disparado las estadísticas. La tendencia
a crecer es la misma en los graves, que aumentaron el 9,5%, hasta sumar 162
casos, frente a los 157 de 2004, la mejor cifra conocida. Los leves que
también han requerido baja laboral se elevaron el 16,4% y rozaron los
21.000, lo que supone retrotraerse a los niveles de 2002.
Por territorios, la evolución de los siniestros registró grandes
diferencias, aunque con alzas en todos ellos. El incremento fue del 33% en
Álava -donde se triplicaron los casos de muerte hasta llegar a seis-,
del 25% en Guipúzcoa y de casi el 7% en Vizcaya, donde los graves
cayeron el 12%.
Se trata de una tendencia que no es exclusiva del País Vasco, sino que
afecta también del conjunto de España, donde los accidentes con
baja se incrementaron el 15% hasta abril, después de los descensos
registrados en los tres años anteriores.
El crecimiento de la siniestralidad apunta a que algo no marcha bien en la
actividad laboral. Cada accidente mortal en el centro de trabajo es contestado
sistemáticamente por los sindicatos con protestas y exigencias de
responsabilidad a empresarios y administraciones, y constituye ya noticia casi
diaria en los medios de comunicación. Para las centrales, las causas de
esta sangría no son atribuibles a los trabajadores, sino a las
condiciones en que desempeñan sus tareas. Existe una relación
causa-efecto muy directa -denuncian- entre accidentes y contratos temporales, y
España -también Euskadi- tiene en este apartado la tasa
más alta de Europa, con más del 30%.
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Publicado por El Correo Digital, el 2 de julio de 2005
Autor: J. L.Galende |
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