| La Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), o
el síndrome de las piernas cansadas, afecta a casi tres millones de
españoles. Lo aseguran los datos de la encuesta Profesiones de
riesgo y síndrome IVC, que ha realizado la Sociedad
Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) y el
Capítulo Español de Flebología de la SEACV y cuyos
resultados afirman además que más del 65 por ciento de las
personas con síntomas de IVC pertenecen a profesiones de riesgo. Se
calcula que el 33 por ciento de la población adulta de los países
industrializados padece esta enfermedad, que se manifiesta habitualmente en
forma de varices, edemas y úlceras de piel y que causa dolor, pesadez,
hinchazón, calambres nocturnos, piernas inquietas y grandes molestias en
las extremidades. Una de cada dos mujeres padece IVC, ya que se presenta
especialmente en este sexo a partir de los 40 años, aunque
también se da con frecuencia en hombres. Tres millones de personas ya
presentan varices en España.
Provocada por el sedentarismo, el tabaquismo, la obesidad y ciertas
profesiones de riesgo, la IVC se encuentra infradiagnosticada y se estima que
ocho de cada diez enfermos no reciben tratamiento. Al parecer, esta elevada
cifra de personas no tratadas se debe a la falsa creencia de que la IVC no es
una patología grave, pese a su cronicidad y a su impacto en la calidad
de vida del paciente.
Según se refleja en la encuesta, amas de casa, peluqueros, camareros
y recepcionistas son los profesionales de mayor riesgo. El estudio muestra la
incidencia de la IVC en 1.200 personas cuyo trabajo obliga a pasar muchas horas
de pie y sentado.
Los principales factores de riesgo de la IVC son la edad (afecta
principalmente a mayores de 45 años), el sexo (la padecen cuatro mujeres
por cada hombre) y ciertos hábitos de vida (como el sedentarismo, el
tabaquismo o la obesidad). Sin embargo, una de las más importantes
causas que desembocan en esta patología es el trabajo que se
desempeñe. Más del 65 por ciento de las personas con
síntomas de IVC (varices, edemas o ulceras de piel) pertenecen a grupos
de riesgo, como amas de casa, peluqueros, camareros o recepcionistas.
La mayor parte de los trabajadores con riesgo de IVC pasan más de
cinco horas de pie o más de dos sentados. Según los resultados de
la encuesta, un 83 por ciento de los consultados con síntomas IVC pasa
de pie la mayor parte de su jornada laboral (entre cinco y ocho horas) y un 76
por ciento pasa al menos dos horas al día sentado en una silla. Casi un
70 por ciento de estas personas siente dolor o pesadez en las piernas siempre o
con mucha frecuencia y un 23 por ciento, ocasionalmente.
Además, un 36 por ciento de los que permanecen muchas horas en la
misma posición nota hinchazón en los tobillos y un 86 por ciento
ha observado que estas molestias empeoran con el calor, propio del verano o del
uso de calefacción. Las varices afectan al 62 por ciento y otros
síntomas como el picor o la aparición de manchas rojizas o
aspecto escamoso en la piel se producen en un 30 por ciento de las personas con
una profesión de riesgo.
Por otra parte, las principales medidas que toman los afectados para calmar
momentáneamente su dolor consisten en elevar las piernas o tumbarse en
la cama (93 por ciento). Sólo un 36 por ciento de los encuestados
consulta con su médico a raíz de sentir este tipo de dolor,
aunque el 63 por ciento sabe que existen tratamientos farmacológicos que
podrían solucionar su problema.
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