| La hortaliza se vende hasta un 859% más
cara que en el campo |
Los agricultores denuncian precios ruinosos
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) alertó ayer
del peligro de llegada de la plaga «Cryptophlebia Leucotreta» desde
Sudáfrica, tras la detección en California de tres cargamentos
con larvas de esta polilla. España también importa
cítricos sudafricanos durante el período veraniego.
Sin embargo, al no estar recogido el insecto en la lista europea de plagas de
cuarentena, AVA ha exigido al Gobierno que tome las medidas necesarias para
evitar que la plaga se introduzca en el país, y que incluya la
«Cryptophlebia» en la legislación española de plagas de
cuarentena lo antes posible.
Además, la organización agraria reclama también que desde
Madrid se realicen las gestiones necesarias ante la Comisión Europea
para que haga lo propio a nivel comunitario. En la Comunidad Valenciana, el
insecto será reconocido en breve como plaga.
La Unió de Llauradors-Coag denunció ayer que la campaña de
verano en algunos de los productos hortícolas más representativos
del campo valenciano «está resultando totalmente ruinosa para los
agricultores, mientras que se constata que esta circunstancia no influye en la
gran distribución, que oferta a los consumidores esos productos agrarios
a precios que no se corresponden con la realidad que existe en el
campo».
En un comunicado, este sindicato agrario relata que la crisis de precios de las
hortalizas de temporada se inició «con los bajísimos precios
de la patata y la cebolla, que provocaron incluso que gran parte de la
producción se quedara en el campo y fuera roturada». Añade
que «en esa tendencia descendente le siguen el resto de hortalizas, a la
espera de ver el comportamiento de la sandía que está
experimentando un altibajo de los precios en sus primeras semanas de
recolección o el melón cuya campaña de recolección
comienza más tarde». Un estudio elaborado por la Unió
compara precios de hortalizas de temporada (patata, pimiento rojo, verde e
italiano; tomate y berenjena) que tienen bajos precios en el campo, con las
cotizaciones que paga el consumidor por estos productos en supermercados y
grandes superficies valencianas. De este estudio se desprende que el precio que
paga el consumidor por el tomate es un 859% superior al precio que recibe el
agricultor por ese mismo producto y por la patata paga un 763% más. En
el pimiento rojo la diferencia es del 760%, en pimiento verde del 571%, en
berenjena del 467% y en pimiento italiano del 375%.
El secretario general de la Unió, Joan Brusca, declaró que
«con precios tan bajos en el campo sería una oportunidad de oro
para la distribución bajar los precios que cobran a los consumidores
para incentivar el consumo de estos productos de temporada y beneficiar en
última instancia a que los agricultores».Ante esta
situación, la Unió «ve necesaria la creación de un
Observatorio de Precios autonómico para tener información sobre
los precios en origen y en destino en tiempo real, de forma que sea posible
realizar un análisis de precios fiable y poder reaccionar». Brusca
agregó que «cada agricultor que abandona su explotación de
hortalizas debería servir para remover la conciencia de nuestros
responsables agrarios».
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Publicado por Levante-emv, el 2 de julio de 2005
Autor: Redacción |
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