| Los sindicatos intentan acelerar la
negociación de la reforma laboral |
En contra de lo manifestado antes del verano, CC
OO y UGT se muestran dispuestos a admitir que las propuestas de la patronal
sean verbales
Comisiones Obreras -CC OO- y UGT están decididas a dar un impulso a la
negociación de la reforma laboral y, según fuentes
próximas a la negociación, ambas centrales se muestran dispuestas
a admitir que las propuestas empresariales sean verbales. Argumentan que su
'cesión' es una prueba de la buena voluntad de los sindicatos para
avanzar e impulsar el diálogo social y conseguir la reducción de
la temporalidad y unos mercados productivos más competitivos.
Después de meses de infructuosos contactos y de haber acordado 'aparcar'
el tema hasta septiembre ante el estancamiento de la mesa, Gobierno, centrales
y patronales se reunieron el pasado día 5 por primera vez tras el
verano. En este encuentro, los interlocutores fijaron un calendario de
reuniones y establecieron un temario basado en el documento que el pasado 15 de
marzo publicó el Ministerio de Trabajo.
Esta propuesta del Departamento que dirige Jesús Caldera recoge, entre
otras medidas, la generalización del contrato de fomento del empleo
-restringido en la actualidad a los colectivos con menos posibilidades de
encontrar un trabajo- y la revisión del despido individual o colectivo
basado en causas económicas.
Los retos de Zapatero
La reforma laboral, junto con la readaptación del sistema de pensiones
son los retos más importantes que tiene que afrontar el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien, en principio,
tranquilizó a sindicatos y empresarios tras decirles que ninguno de los
cambios se llevarían a cabo sin su consentimiento. Posteriormente, otros
representantes del Ejecutivo han resaltado la conveniencia de aplicar reformas
si las negociaciones se prolongaran y el entendimiento en la mesa empezara a
parecer lejano.
Antes del verano, los sindicatos, sobre todo CC OO, eran reacios a que
CEOE-Cepyme se limitaran a plantear sus ofertas verbalmente. Los empresarios
hicieron caso omiso de la demanda de las centrales e insistieron en que no
pensaban presentar ningún papel. Ahora, las posiciones han cambiado y
los sindicatos opinan que es muy positivo que los contactos se intensifiquen y
que exista un temario.
Las tres partes implicadas arrancarán esta semana la negociación,
con dos sesiones de trabajo. El objetivo es llegar a fin de mes con un
diagnóstico y balance en el que quede claro si el acuerdo es factible.
Todos son conscientes de que sin consenso las reformas pierden su eficacia.
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Publicado por El Correo Digital, el 12 de septiembre de
2005
Autor: Elisa García / Colpisa |
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