| Más del 30% de las mujeres tienen que
abandonar sus empleos cuando tienen hijos |
Las mujeres que siguen trabajando son percibidas,
en muchos casos, como ineficaces o poco competitivas por los empresarios.
Más de un 30 por ciento de las mujeres tienen que abandonar sus empleos
cuando tienen hijos: las escasas medidas existentes en nuestro país para
conciliar la vida laboral y la familiar produce que el paro femenino sea de los
mayores de Europa y nuestra tasa de natalidad de las más bajas.
Además, las mujeres que siguen trabajando son percibidas, en muchos
casos, como ineficaces o poco competitivas por los empresarios.
Esther Serrano. 33 años y una hija de siete meses. Licenciada en
ciencias políticas y Master en Medioambiente. Ha dejado de trabajar. Su
contrato era peor que el de su marido y los horarios le impedían cuidar
a su niña. No encontró guardería para un bebé tan
pequeño. Ahora tiene dos años de paro en los que quiere preparar
oposiciones. Pero sabe que sus metas profesionales se han empequeñecido
y que para los empresarios ha perdido todo su atractivo profesional.
El caso de Esther es muy normal en nuestro país. En toda la Unión
Europea sólo Lituania tiene tan pocas medidas para conciliar la vida
laboral y la personal. Con bajas maternales más cortas que nuestros
vecinos europeos, menos ayudas económicas y sólo un cinco por
ciento de niños menores de tres años con posibilidad de tener
plaza en una guardería.
La mujer decica a la casa un 111% más que el hombre
España lidera, cada año, la lista de los países con menos
hijos. El problema, además, recae casi exclusivamente en las mujeres:
dedican un 111 por ciento de tiempo más que los hombres a las tareas
domésticas, en un 80 por ciento de los casos son las encargadas,
siempre, de llevar a los niños al médico y en el 72 por ciento
son las que los cuidan cuando están enfermos o no tienen
Según los sindicatos, la sensibilidad de los empresarios ante el
problema es casi nula. Con pocas excepciones, las mujeres en edad fértil
les parecen peores trabajadoras que los hombres y evitan contratar o renovar
contratos a embarazadas. Más de un 30 por ciento se ven obligadas, como
Esther, a abandonar su trabajo cuando tienen hijos. Carmen todavía
aguanta pero su horario en una empresa de informática, de 9 a 2 y de 5 a
8, la obliga a que Pablo, a sus 15 meses pase el día entre idas y
venidas.
Le gustaría tener otro hijo pero no cree que pueda. Pero hay otras
mujeres implicadas: las abuelas. Convertidas en cuidadoras, ellas suplen las
carencias de nuestro sistema y "parchean", en muchos casos, el
problema. Como Danielle, a quien encontramos en el parque con sus nietos. Es
francesa y nos cuenta que en su país, hasta los 3 años, los
niños están con nodrizas municipales y luego pasan a la
guardería. Aquí eso lo hace ella.
Otro dato: en los países nórdicos hay un subsidio parental, que
se añade al permiso por maternidad, y que supone permiso pagado de 158
días en Finlandia, 480 días en Suecia y 52 semanas en Dinamarca.
En España sólo hay 16 semanas de baja que en un 99 por ciento de
los casos, usa la madre.
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Publicado por Canal Sur, el 25 de septiembre de 2005
Autor: Redacción |
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