| El Gobierno plantea bajar la cotización
del empleo fijo y abaratar el despido |
Trabajo recoge sus propuestas para la reforma
laboral en un documento que entrega hoy a los agentes sociales
El Gobierno insiste en que la mejora del mercado laboral pasa por la
aplicación con carácter general del contrato de fomento del
empleo, creado en 1997 para colectivos con problemas; una modalidad de trabajo
que conlleva un despido más barato que el contrato ordinario.
Además, está dispuesto a rebajar las cotizaciones a la Seguridad
Social para todos los contratos indefinidos y a poner fin a los incentivos
existentes para que el empleo temporal se convierta en estable.
Ambas medidas forman parte de una serie de reformas planteadas por el
Ministerio de Trabajo para desbloquear el diálogo social, emprendido
hace meses. El objetivo final de la reforma que Gobierno, las patronales CEOE y
Cepyme, CCOO y UGT negocian es conseguir colocaciones de calidad, impulsar la
competitividad de las empresas, y elevar la productividad del país.
Los cambios de Trabajo figuran en un documento que el secretario general de
Empleo, Valeriano Gómez, hará llegar hoy a empresarios y
sindicatos, en respuesta a la solicitud de CC OO y UGT del pasado día 10
de que la Administración expusiera sus propuestas por escrito. En marzo,
el ministerio ya elaboró otro escrito con propuestas que causó
profundo malestar en las centrales y que tampoco satisfizo a las patronales.
Algunos de los planteamientos recogidos entonces no figuran en la nueva
plataforma. Por ejemplo, el Ejecutivo ya no apuesta por ampliar el periodo de
prueba de los contratos indefinidos.
Menos de la mitad
El contrato de fomento del empleo tiene su origen en otra reforma laboral, la
pactada en 1997 por CEOE, CC OO y UGT con el beneplácito del Gobierno de
entonces, del PP. Su indemnización por despido es de 33 días por
año de servicio, con un límite de 24 mensualidades, frente a los
45 días del contrato ordinario, con un tope de 42 pagas. Es decir, un
máximo de 792 días frente a 1.890 de indemnización, menos
de la mitad. El Ejecutivo basa su interés por generalizar esta modalidad
de empleo en que su aplicación supuso en su día un impulso para
la contratación indefinida.
Antes de la reforma de 1997, sólo el 7% de los contratos que se firmaban
eran fijos, cifra que subió después a más del 10%. Los
sindicatos aseguran que se trata de una medida «agotada» y no
entienden la insistencia del Gobierno en generalizar su aplicación.
Precisamente, el vicepresidente económico, Pedro Solbes, alabó
ayer lunes al contrato de fomento y la conveniencia de abaratar el despido en
el transcurso de una conferencia pronunciada en un hotel madrileño.
Explicó que la rebaja de las indemnizaciones permitiría una
actividad económica más dinámica y potenciar la
creación de empleo. Por su parte, el titular de Trabajo, Jesús
Caldera, que compareció públicamente en la sede de su
departamento, rehusó hablar sobre el diálogo social.
Histórica petición
En cuanto a la reducción de cotizaciones empresariales a la Seguridad
Social, su aplicación es una de las demandas más antigua de la
CEOE. En 1994, también con gobierno socialista, la patronal
consiguió su objetivo, al obtener una rebaja de dos puntos, pero
consideró insuficiente la iniciativa. Los empresarios argumentan que la
caída de los costes laborales no salariales aumentará la
competitividad del tejido productivo español, y el Gobierno admite que
ahora es un buen momento para bajar las cotizaciones de todos los contratos
indefinidos -futuros y actuales- dado el elevado superávit de la
Seguridad Social.
Otras reformas planteadas por el Ministerio de Trabajo se refieren al Fondo de
Garantía Salarial (Fogasa) -exigencia de menos requisitos- y a al
contrato temporal de obra o servicio determinado
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Publicado por El Correo Digital, el 18 de octubre de 2005
Autor: Elisa García / Colpisa |
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