| El TSJ admite a trámite el despido de
654 trabajadores de Sáez Merino |
El juzgado de lo mercantil número 2 de
Valencia ha admitido a trámite el Expediente de Regulación de
Empleo (ERE) presentado porlas empresas del grupo Sáez Merino,
informó este miércoles el Tribunal Superior de Justicia de la
Comunidad Valenciana (TSJCV). El citado expediente, según
comunicó la empresa textil, prevé 654 despidos de sus 913
trabajadores, lo que supone una reducción del 72 por ciento de la
plantilla
Asimismo, según el TSJCV, el juzgado ha convocado a los representantes
de los trabajadores y a la administración concursal a un periodo de
consultas, que tendrá un plazo máximo de 30 días
naturales, a los efectos de que lleguen a un acuerdo, conforme establece el
artículo 64.6 de la Ley Concursal. Una vez terminado este plazo,
deberán comunicar al juzgado el resultado del mencionado periodo de
consultas, se haya alcanzado o no acuerdos.
El resultado de este proceso de negociación deberá ser trasladado
asimismo a la autoridad laboral, "independientemente de si se alcanza
acuerdo o no, aunque será finalmente el magistrado de lo mercantil
número 2 de Valencia el que dictamine", según el TSJCV. El
juzgado ha comunicado esta mañana al FOGASA la presentación del
mencionado ERE.
Por su parte, el Grupo Sáez Merino explicó hoy, en un comunicado,
que presentó el pasado lunes el ERE que afecta a 654 trabajadores. Este
"ajuste de empleo", según la compañía,
"forma parte de un plan global de reestructuración que
transformará el grupo en una firma no industrial, centrada en el
diseño, la comercialización y la distribución de las
cuatro marcas de ropa que comercializa, Lois, Cimarrón, Caroche y
Caster".
Este "plan de viabilidad", según Sáez Merino,
"propone el traslado de toda la actividad del grupo a la planta de
Benaguacil (Valencia), convertida en sede única no industrial, lo cual
permitirá reducir costes y una mayor eficiencia en los procesos".
El expediente también prevé la congelación salarial en
2006 y 2007 para los 259 trabajadores que conserven sus empleos en cualquiera
de las cuatro empresas del grupo textil valenciano.
El ERE, recordaron desde la textil, "afecta a todas estas empresas y a sus
diferentes áreas de actividad". Sin embargo, la mayor incidencia en
cuanto a despidos se registrará en Sáez Merino Textile, S.A. y en
Sáez Merino Sewing, S.A., "al ser éstas las sociedades
encargadas de una producción industrial incapaz de competir en costes y
márgenes con países emergentes de mano de obra barata, muy
especialmente China".
Según Sáez Merino, "la incorporación del gigante
asiático a la Organización Mundial del Comercio y la paulatina y
la total liberalización del mercado textil culminada el 31 de diciembre
de 2004, convirtieron el ejercicio 2005 en el peor que se recuerda para las
industrias textiles de España y del resto de países productores
de la UE".
El pasado año, añadieron las citadas fuentes, "la
producción nacional cayó un 30 por ciento y destruyó el 22
por ciento de los puestos de trabajo del sector, mientras las importaciones
procedentes de China crecían en un 50 por ciento, según revela un
reciente informe del Servicio de Estudios de La Caixa", aportado por la
textil.
El expediente presentado por Sáez Merino recoge datos "igual de
alarmantes como los proporcionados por el Consejo Intertextil Español,
que cifra en 20.000 los empleos directos destruidos el pasado año en
este sector y prevé la desaparición de 115.000 puestos de
aquí a 2010, siempre ante la imparable pujanza de las exportaciones
chinas a España y al resto de los mercados en los que compite con el
textil nacional", añadieron desde la compañía.
El Grupo Sáez Merino, recordaron, "ya se vio inmerso en 2004 en
otro ERE que le llevó a pactar 542 despidos y subcontratar parte de su
producción a industrias del Norte de África,
geográficamente próximas y de mano de obra más barata, en
un intento por salvar su nivel de ventas y márgenes". Sin embargo,
matizaron, "la negativa evolución del mercado y los resultados en
el ejercicio 2005 han hecho que aquella medida fuera insuficiente y
tardía".
De hecho, la dirección de Sáez Merino considera que si ahora se
ve obligada a plantear un ajuste "tan drástico se debe,
fundamentalmente, a su tradicional compromiso por salvaguardar el empleo en
España y en la Comunidad Valenciana y a su resistencia a renunciar a
unas actividades industriales que marcaron la vida de la empresa desde sus
inicios".
Estas circunstancias, señalaron las citadas fuentes, "hicieron que
el Grupo Sáez Merino no secundara el camino marcado por sus principales
competidores hacia la total deslocalización o subcontratación de
la producción industrial a países emergentes de mano de obra
barata".
Este ERE no se presentó ante la administración laboral,
"como suele ser habitual", sino ante el Juzgado Mercantil
número 2 de Valencia, encargado de la tramitación del
procedimiento concursal promovido por el grupo "ante graves problemas de
liquidez financiera que acarreaban la imposibilidad de afrontar pagos
importantes e inmediatos".
Esta propuesta de reducción de plantilla, según Sáez
Merino, "se fundamenta en causas económicas y productivas que se
concretan en una caída de ventas desde 2002 y, sobre todo, en una
situación de pérdidas desde 2004, todo ello derivado de la
imposibilidad de competir en los mercados nacional e internacional contra la
expansión de productos textiles de bajo coste".
El pasado año, añadieron las citadas fuentes, "pese a ir
precedido de un ERE que supuso la extinción de 542 empleos, el resultado
consolidado antes de impuestos arrojó pérdidas en la cuenta de
explotación de 14,1 millones de euros".
Negociaciones
Con la admisión a trámite de este ERE se abre un mes de
negociaciones con los representantes de los trabajadores en el que la
dirección de Sáez Merino espera poder alcanzar el acuerdo. La
empresa considera, sin embargo, "que la reciente declaración de
huelga indefinida promovida por los comités de empresa y dos de los tres
sindicatos con representación no contribuye al intento de salvar la
continuidad de una firma con más de medio siglo de actividad ni a
preservar el empleo de 259 compañeros".
La negociación de este ERE dentro del proceso concursal "relega el
papel de la Dirección General de Trabajo y Seguridad Laboral a la
emisión de un informe preceptivo pero no vinculante para la
administración judicial". Sin embargo, matizaron, "las
autoridades laborales trabajan con la dirección de Sáez Merino
para desarrollar un plan que ya prevé recolocaciones en otras empresas
de los municipios afectados, así como planes de formación para el
reciclaje profesional".
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Publicado por Panorama Actual, el 15 de marzo de
2006
Autor: Redacción |
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