| El TSJ de Madrid condena al Hospital a pagar
60.000 euros a un paciente por atenderle mal |
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha
condenado al Servicio Madrileño de Salud (Sermas) a pagar una
indemnización de 60.000 euros a Miguel Ángel por la deficiente
atención médica prestada por el Hospital. Miguel Ángel
Mateo estaba haciendo un arreglo en la portería en la que trabaja cuando
una esquirla le saltó a la cara y se le incrustó en el ojo.
Rápidamente, acudió al Hospital Fundación Alcorcón
para que le atendieran, pero los médicos no le operaron hasta pasadas
más de 24 horas. Ahora, después de cuatro años luchando en
los juzgados,
Cuando ocurrió el accidente, Miguel Ángel tenía 26
años de edad, acababa de tener un hijo y fantaseaba con llegar a montar
en moto. Ahora, cuatro años después, asegura que, pese a que ya
está "bastante bien" y ha aprendido a manejarse con un solo
ojo, todavía lamenta haber perdido no poder cumplir su gran
ilusión: montar en moto.
"NO TENÍA NADA"
El 12 de marzo de 2002, Miguel Ángel llegó al servicio de
urgencias del Hospital Fundación Alcorcón sangrando por el ojo a
eso de las 2.15 horas de la tarde. "Me miraron, me vio un
oftalmólogo y me dijo que no tenía nada", recordó
Miguel Ángel.
Según él, ese fue el único contacto que ese día
tuvo con un oftalmólogo. El que le atendió acababa su turno a las
tres y el Hospital no disponía de ningún oftalmólogo de
guardia por la tarde ni por la noche.
Luego me vio una chica que no sé si era enfermera o médica, que
fue la que me vio el trocito que tenía, y me mandó hacer un
TAC", afirmó Miguel Ángel. Cuando los médicos
comprobaron que Miguel Ángel tenía instalado una esquirla en la
retina, se decidió ingresarle, pero, como no había ningún
oftalmólogo de guardia, no pudo operársele en ese momento,
según su versión.
TARDARON 24 HORAS EN OPERARLE
En la sentencia del TSJ de Madrid se condena la actuación de los
médicos del hospital porque "la intervención tuvo lugar no
inmediatamente (como dice un perito que debió efectuarse), no
rápidamente (como decía el Servicio de Urgencias) y no dentro de
las horas siguientes (como entiende la inspección médica que es
aconsejable actuar), con lo que no hubo el tratamiento que exige la lex
artis".
De hecho, Miguel Ángel no fue operado hasta las 4.30 horas del
día siguiente de tener el accidente. Y, según su testimonio,
hasta la noche "veía perfectamente". "Estuve viendo la
tele y la veía bien", dijo. "Se ve que durante la noche una
infección me tuvo que afectar el ojo",
añadió.
"Cuando me levanté a la mañana siguiente me dolía el
oído, la cabeza, empecé a vomitar y no veía por el ojo. Y
entonces fue cuando empezaron con prisas y vinieron más
oftalmólogos. Pero aún así, no me operaron hasta las
cuatro y media de la tarde del día siguiente. Pasé un día
prácticamente sin hacerme nada", denunció.
"ME PUSE EN MANOS DE LOS MÉDICOS"
Miguel Ángel reconoció que en ningún momento dudó
de la decisión tomada por el médico, solo lo hizo más
tarde, cuando descubrió que una infección producida por el ojo
había acabado con parte del cristalino de su ojo. "Te pones en
manos de los médicos, no sabes y siempre piensas que ellos son los
especialistas y los que te tienen que tratar", dijo.
Ahora, afirmó estar satisfecho con la sentencia del TSJ de Madrid.
"Estoy contento y quiero que esto no vuelva a pasar, porque por lo que veo
todavía no hay un oftalmólogo de guardia por la tarde o por la
noche. El hospital sigue igual", aseguró. "Si hubiera un
oftalmólogo a mí me hubiera quitado la esquirla esa tarde, pero
no me la quitaron y por eso ahora estoy como estoy",
sentenció.
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Publicado por Madridpress, el 20 de septiembre de
2006
Autor: Redacción |
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