| Se nos muere el disquete |
Entre todos la mataron y ella sola se
murió. La disquetera tiene sus días contados. Empresas tan
importantes como Dell, HP o Apple ya no cuentan con esa tradicional unidad de
almacenamiento.
Responsables de Dell confiesan que hicieron una serie de encuestas dispersas
entre sus clientes y preguntaban por cuándo fue la última vez que
usó un disquete. Los señores de Dell afirman que la gran
mayoría de los encuestados ni se acordaba de esa última
ocasión.
En tanteos como éste se apoyó Dell a la hora de decidir eliminar
la unidad de la disquetera de gran parte de sus nuevos equipos. Es el fin de
nuestro querido floppy.
Han sido muchos años de convivencia con ese tipo de unidad de
almacenamiento puesto que fue allá por 1971 cuando IBM sacaba al mercado
su primer disquete. Los primeros de estos discos para PC eran de 5,25 pulgadas
de tamaño y de 1 milímetro de grosor con una capacidad para
almacenar poco más de 160 Kb de datos. A principios de los 80 fue la
gigante Sony la encargada de sacar a la calle el floppy de 3,5 pulgadas con
capacidad para 1,44 Mb que es el que ahora se nos va irremediablemente.
La decisión de Dell, por su gran implantación dentro del mercado
de los ordenadores tanto de sobremesa como portátiles, pueden darle el
último empujón al abismo aunque no ha sido el primero en optar
por su eliminación. Antes fueron, allá por los 90, IBM o Compact
los que intentaron cargarse al disquete pero les resultó duro de pelar y
tuvieron que dar marcha atrás a su decisión pues gran parte de
sus clientes seguían solicitando la presencia de esta unidad.
Apple, por aquel tiempo, también optó por eliminar el lector y
así se mantuvo hasta el día de hoy, firme en su
decisión.
Los verdaderos verdugos no van a ser las citadas empresas. La salida al mercado
de otras opciones dentro del mundo de las unidades de almacenamiento de datos
es el elemento que terminará por guillotinar al tradiciona disco
flexible de 3,5 pulgadas.
Esta nueva estirpe tiene lo que siempre tuvo de bueno el disquete (barato,
portable, de fácil uso y válido para arrancar el sistema
operativo en caso de necesidad) y ya no tiene lo que de malo tenía el
floppy (lento, ínfima calidad y fácilmente rompible).
Tras el floppy vieron la luz las unidades del tipo ZIP que fue una intentona
que se quedó a mitad de camino. Iomenga fue la gran impulsora de este
sistema aunque su alto precio (tanto de la unidad como del lector) y su escasa
universalidad no le dejaron cuajar demasiado.
Fue sin duda la llegada del CD grabable lo que inició la caída
del gran emperador floppy. Tanto la unidad en sí como su lector tienen
precios muy populares y su capacidad (700 megas) y su gran facilidad de uso lo
convierten en el nuevo candidato al trono.
Algo más tarde salían al mercado las unidades del tipo pendrive o
llaveros de memoria USB que según especialistas se han constituido en
los grandes verdugos del disquete. Su tamaño, su precio, su capacidad,
su facilidad de uso y conexión son factores que la han popularizado de
forma impresionante.
La escasa capacidad de los discos flexibles (1,44 Mb) sirvieron de apoyo a los
ordenadores que hace diez años sólo contaban con discos duros de
256 megas y que cobijaban un software de poco volumen. Ahora, la
popularización de las cámaras digitales y el gran espacio que
ocupan los programas más tradicionales han dejando demasiado
pequeño al floppy que ahora mismo ni siquiera podría portar
más de cuatro fotos a una resolución y tamaño medianamente
decentes. El correo electrónico se ha alzado como el medio más
universal y barato para transportar entre casa y el trabajo ese archivo para el
que antes usábamos un disquete de 3,5.
Los fabricantes han optado por eliminar la unidad A de sus portátiles y
de casi todos sus sobremesas y lo han convertido en un elemento opcional. Tiene
sus días contados pero, por su bajo precio, mientras que exista un
disquete en casa debemos tener una disquetera a mano... por si acaso.
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Publicado por Diario de Cádiz, el 14 de abril de
2004
Autor: Joaquin Benitez |
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