LORCA
Ciudad Eterna |
Lorca, es en la actualidad una tranquila ciudad
de "provincias", a medio camino entre Murcia y el centro de
Almería. Ofrece al viajero gran multitud de posibilidades pues cuenta
aparte de con los atractivos históricos, culturales o
gastronómicos, con el termino municipal más grande de
España, en el que es posible encontrar casi cualquier ambiente que desee
el excursionista, ya que en tan basta extensión de terreno nos podemos
encontrar con paisajes desérticos, tierras de cultivo, zonas
montañosas, otras con frondosa vegetación, playas....., y todo
ello a escaso tiempo de la propia ciudad. Pero volvemos a casco urbano que es
en lo que se va ha centrar este recorrido.
Al llegar a Lorca lo primero que tenemos que hacer es encontrar un lugar para
dejar el coche, junto a la plaza de toros hay un aparcamiento muy bueno, y lo
siguiente perdernos por las calles de la ciudad, eso si, ha ser posible guiados
por un plano de la ciudad pero únicamente para saber lo que vemos, ya
que Lorca es una ciudad para perderse por las callejuelas de su parte vieja,
serpenteantes y empinadas que se desparraman como una tela de araña
desde la alcazaba hasta la parte nueva, calles muchas de ellas aún
empedradas, flanqueadas por grandes caserones que en muchos casos aún
conservan escudos y blasones en sus fachadas, calles estrechas que parecen en
algunas zonas remontarnos a siglos atrás, a los tiempos de capas y
espadas, en los que la ciudad disfruto de épocas de esplendor.
¡Ah!, el plano nos lo darán gustosos en la oficina de turismo,
situada en calle que hay por encima de la moderna avenida por la que entramos
ha la ciudad.
Como dije anteriormente, lo mejor es "perderse" por la ciudad, he ir
viendo lo que al paso nos valla saliendo, sin tener que llevar un orden
predeterminado, pues la cuidad se presta al paseo para deleitarse con lo que en
el encontremos. Pero como por algún sitio tendré que empezar,
comenzare por lo que primero se ve antes de llegar a Lorca, la alcazaba o
castillo, que data de los Siglos XII-XIV, hoy en ruinas, aunque conservando su
majestuosa estampa, fue el germen de la ciudad que más tarde se
desparramaría a su alrededor. Prosiguiendo la bajada nos encontramos con
tres edificios de interés, todos en ruinas y cerrados al publico, como
son la iglesia de San Pedro, la iglesia de Santa María, con su
característico campanario almenado que es la parte mejor conservada, ya
que del resto únicamente queda el esqueleto del edificio, y la tercera
la iglesia de San Juan construida sobre la base de una antigua mezquita, a las
que trae un cierto aire por su cúpula circular junto a un campanario
tubular que bien pudo ser minarete.
Proseguimos nuestro deslizamiento por las empinadas y ondulantes calles
flanqueadas por casas de planta baja, que circundan esta zona hasta llegar al
siguiente grupo de construcciones relevantes, del que ya llevamos tiempo viendo
la excolegiata de San Patricio, construcción de los SS. XVI-XVIII que
nos marca junto con el resto de los edificios que la circundan, el centro
histórico, artístico, religioso y administrativo de Lorca, por
los siglos de los siglos, pues es el edificio religioso principal, flanqueado
por la antigua cárcel, construida en el S. XVII, hoy transformada en
ayuntamiento que fuera inaugurado por el Rey Juan Carlos . También en
este conjunto se encuentra el Pósito, antiguo granero construido en el
S. XVI y hoy, por una parte, Archivo Histórico Municipal y de otra
también alberga los juzgados y también próximo a esta zona
se encuentra la antigua casa del inquisidor.
Y ya en la zona más próxima al casco nuevo de la ciudad nos
encontramos con lo que antaño fuera el "barrio residencial" de
Lorca, en donde hayamos la casa de Guevara, de finales del S. XVII, con una
preciosa fachada barroca, se conserva como casa museo con bienes muebles de
gran valor. En un lateral de esta, esta la oficina de turismo local. En esta
misma calle se encuentra el escudo de los García de Alcaraz y
también la casa de los Condes de San Julián y un poco más
retirado nos encontramos con el Teatro Guerra y su gran plaza.
Esturreados por la ciudad, ya sin agrupar, podemos visitar otros monumentos de
interés, como son la Columna Militaría, en el esquina de la casa
de los Ponce de León, es una columna romana con inscripciones latinas,
que data de los SS. VIII-VI antes de Cristo. También podemos ver el
Porche de San Antonio, única puerta de entrada a la ciudad aún en
pie y la única intacta de las existentes en la región, cuya
construcción se remonta al S. XIII. Y como no podía ser menos en
una ciudad tan repleta de historia, en la casa de Los Moreno, frente a la
delegación de hacienda, tenemos el museo arqueológico, en donde
se exponen restos de todas las culturas que han habitado la ciudad y sus
alrededores, árabes, romanos, argaricos, iberos....., en exposiciones
muy detalladas, magníficamente conservadas y preciosamente presentadas.
Un lugar que es de visita obligada para el visitante.
Y por supuesto en Lorca nos encontramos con cantidad de construcciones
religiosas, entre las que cabria destacar, además de la ya mencionada
Colegiata de San Patricio, la iglesia de San Mateo, en donde es de admirar el
retablo mayor y las tallas de los evangelistas. La iglesia de San Francisco, en
un principio renacentista, posteriormente reformada en estilo barroco que forma
un conjunto único en el arte religioso lorquino y por ultimo el
Santuario Virgen de la Huertas, en cuyo interior se conserva la imagen de la
patrona de Lorca y es posible admirar unos frescos muy curiosos.
Pero Lorca no es solo piedras e historia, también es una ciudad
alfarera, tejedora, una ciudad artesana por los cuatro costados, con multitud
de establecimientos dedicados a la venta de artesanía y como no, ante la
importancia de este sector en Lorca y su comarca, existe el Centro Regional de
Artesanía, situado en la misma calle que la casa de Guevara y el teatro
Guerra, en el que es posible encontrar en exposición y venta multitud de
artículos artesanos, cerámicas, tallas en madera, mobiliario,
tejidos, tapices, mantas, cristalerías, figuras en madera, cristal,
arcilla y un sinfín de realizaciones entre las que es posible encontrar
casi cualquier cosa que el visitante quiera llevarse simplemente como recuerdo
o como algo útil para su vida diaria.
Y por ultimo otro grato detalle para gentes de buen paladar, ya que en Lorca
también son característicos sus deliciosos y sabrosos embutidos,
así como sus exquisitos caldos, que el caminante no a de dejar de
probar, por doble motivo, de un lado, por el placer de su degustación y
de otro nos ayudaran a tomar fuerzas para pasear por la calles de esta ciudad
única.
Que más se puede decir de esta ciudad, excepto que si le ha gustado lo
que le he comentado, venga, visítela y una vez en ella, no se
resista...... Lorca, le atrapara.
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Publicado por La Opinón de Murcia, el 15 de noviembre
de 1995
Autor: José Hernández |
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