| Vino. Denominación de Origen Yecla |
La pequeña DO
Yecla está situada al nordeste de la Comunidad
murciana, en un altiplano, y rodeando la ciudad homónima. Se encuentra
realmente circundada por otras denominaciones más potentes tanto de
Murcia (Jumilla), como de Albacete (Almansa) y
Alicante, con las cuales comparte muchas
características climáticas y vinícolas. La
denominación corresponde al término municipal de
Yecla y goza de importantes yacimientos humanos que
conforman una historia que se remonta al paleolítico inferior.
Así lo atestiguan los restos, inscripciones y petroglifos del
emblemático Monte Arabí. También se encuentran allí
los primeros vestigios de actividad vinícola que datan de las
épocas fenicia y griega, unos siglos antes de Cristo. Los restos
arqueológicos de la comarca demuestran la notable importancia que los
vinos llegaron a alcanzar durante la ocupación romana. Así,
recientemente, se han descubierto los restos de una bodega datada del siglo I
de nuestra era en el paraje de la Fuente del Pinar, existiendo indicios de que
la misma estuvo en funcionamiento hasta finales del siglo XV.
Escritos mozárabes reflejan la existencia de abundantes viñedos
cuando los musulmanes se asentaron en sus tierras. Estos últimos
fundaron la ciudad de
Yecla ('Yakka', en árabe) como asentamiento estable
en el lugar que ahora ocupa, a finales del siglo XI. La ciudad, durante el
período de dominio almohade (bastante permisivo con el consumo y
comercio de vinos), adquirió cierto peso específico en el
concierto comarcal y regional. Las crónicas cuentan que en el siglo XVI,
en tiempos de Felipe II, existían unas tres mil Has. dedicadas al
cultivo del viñedo, apareciendo así como la base de una de las
primeras etapas de gran esplendor económico para la ciudad y su comarca.
Por aquel entonces,
Yecla era proclamada como 'Bodega Mayor de España' y
sus vinos de alto grado y color pasaron a ser muy requeridos en el
ámbito internacional. Junto a los de otras zonas del sudeste peninsular,
se utilizaban principalmente para mezclar.
La plaga de filoxera que a finales del siglo XIX arrasó el viñedo
en las comarcas vinícolas francesas, determinó el asentamiento,
en 1878, de comerciantes galos, sorprendidos por la calidad de los vinos que se
elaboraban en la zona. Se inicia entonces un importante comercio de graneles
yeclanos hacia Francia y empieza a consolidarse de esta forma un sector que
llegó a contabilizar más de quince mil Has. de viñedo,
convirtiendo a la industria del vino en el gran motor de la economía
regional. Esta situación duró hasta que Francia, una vez superada
la temida plaga, decide romper el tratado que facilitaba la importación
de vinos del Levante español. Al igual que las zonas colindantes, la
elaboración y comercialización de vinos sufren una lenta
decadencia que parece ahogar el potencial de
Yecla durante gran parte del siglo XX. La caída en
picado se frena con la creación de la DO
Yecla en 1975 cuando la única cooperativa productora,
La Purísima, decide apostar por su propia gama de vinos embotellados. En
cualquier caso, no es hasta 1985 que
Bodegas Castaño, empresa de iniciativa privada y
familiar, apuesta por la elaboración de vinos propios de alta calidad y
coloca a la denominación en el mapa.
Los suelos de
Yecla están formados por rocas calizas, son profundos
y tienen buena permeabilidad para el cultivo de la viña y la
obtención de vinos de calidad. El clima es continental, con influencia
mediterránea y escasas lluvias, con una pluviometria media de unos 300
mm. al año. El viñedo se asienta sobre un relieve ondulado, que
no abrupto, a una altitud de entre 500 y 800 metros sobre el nivel del mar. La
zona de producción abarca unas 4.000 Has. de viñedo amparadas por
la DO, siendo predominante el cultivo de variedades tintas que suponen un 90%
del total. La casta principal es la
monastrell, que ocupa un 80% del viñedo. El resto de
tintas se distribuye entre las variedades
garnacha, tempranillo,
merlot,
cabernet sauvignon y
syrah. En blancas destacan las castas
airén, merseguera, macabeo,
chardonnay y malvasía.
En la DO
Yecla, se distinguen dos sub-zonas:
Yecla Campo Arriba, con presencia mayoritaria de la variedad
monastrell y otras tintas y graduaciones alcohólicas
de hasta 16° naturales; y
Yecla Campo Abajo, sub-zona más productiva que la
anterior y situada a más baja altura. Con la aplicación de las
modernas técnicas de cultivo y la implantación en las bodegas de
nuevas tecnologías en la elaboración, se están obteniendo
importantes vinos tintos, los más representativos de la zona y los
más abundantes. Elaborados básicamente a partir de la uva
monastrell, suelen presentar un color cereza violáceo
con tonos granates. Aromáticamente ofrecen diferentes notas frutales y
balsámicas. En boca son carnosos, cálidos, tánicos y
suaves, muy equilibrados y de gran extracto.
|
|
|
|
|