Un trabajador sufre en una enfermedad que le causa una incapacidad permanente. Durante este proceso, su empresa, en la que ya no presta servicios, es adquirida por otra. Y con posterioridad a ello, al conocer el trabajador que su anterior empresa podría haber adoptado medidas de seguridad e higiene en el trabajo que podrían haberle evitado su enfermedad o que esta fuera mas leve, procede a reclama que se aplique un recargo de prestación. Esto es admitido y el INSS aplica un recargo de prestaciones del 50% del que hace responsable a la nueva empresa, para la que el trabajador no ha prestado servicios. Pago al que se opone esta última.

 

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