Una trabajadora es despida por su empresa al constatar la falta de dinero de las cajas del supermercado en que esta trabajaba. En concreto 15 euros. Al no ser la primera vez que la trabajadora era amonestada por esta acusa se procede a su despido disciplinario.

La trabajadora no confirme con la decisión de la empresa reclama, pues considera que no es merecedora de la sanción impuesta, sino que lo correspondiente es una amonestación por escrito, ya que devolvió el dinero en cuestión antes de que la empresa lo reclamara.

 

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